La pérdida de cabello no discrimina por edad, sino que depende de las características individuales de cada persona. Afortunadamente, existen diversos tratamientos y acciones que pueden ayudar a recuperar el pelo, siendo el implante capilar uno de los más populares.
¿A qué edad comienza la pérdida de pelo?
La alopecia puede aparecer en cualquier momento de la vida, y está determinada por múltiples factores, como la genética, las hormonas y las condiciones ambientales. Incluso un estilo de vida acelerado y estresante podría acelerar la caída del cabello, generando una calvicie prematura que no es causada por la genética. Sin embargo, también hay una forma estacional de pérdida de cabello que puede afectar a cualquier persona.

¿Cuál es la edad mínima para un implante capilar?
Al igual que con la pérdida de cabello, no existe una edad mínima establecida para someterse a un implante capilar. El momento adecuado para considerar esta intervención dependerá de las características y condiciones individuales de cada persona.
Por lo general, los especialistas recomiendan esperar a que la alopecia se estabilice de forma natural antes de realizar un implante capilar, ya que si se realiza demasiado temprano, es posible que la intervención deba repetirse en el futuro. Por esta razón, muchos especialistas sugieren que los pacientes esperen hasta los 30 años antes de considerar un implante capilar, cuando la pérdida de cabello se ha estabilizado y las consecuencias son irreversibles.
Sin embargo, algunos especialistas sugieren que los hombres pueden someterse a un implante capilar a partir de los 25 o 27 años, mientras que las mujeres deben esperar hasta los 30 o 32 años.
Tipos de implante capilar: ¿Cuál es para mi?

El implante capilar es una solución efectiva para tratar la calvicie y recuperar la densidad capilar. Entre las técnicas manuales más utilizadas destacan la técnica FUSS y la técnica FUE. En este artículo, te explicamos en qué consisten cada una de ellas.
Técnica FUSS (Follicular Unit Strip Surgery) o “técnica de la tira” (FUT)
La técnica FUSS consiste en extraer una tira de cuero cabelludo de la zona donante, de la que se separarán uno a uno los folículos pilosos para luego implantarlos en la zona receptora. Sin embargo, este procedimiento ya no se utiliza con frecuencia debido a que produce una cicatriz visible en la zona donante, lo que puede ser un inconveniente para muchos pacientes.
Técnica FUE (Follicular Unit Extraction)
En el implante de pelo con técnica FUE, el especialista extrae los folículos de la zona donante uno a uno de forma manual con un bisturí cilíndrico. Después, se realizan microincisiones en la zona receptora para implantar los folículos pilosos extraídos hasta cubrir la zona alopécica. Aunque este procedimiento es más largo y minucioso que el anterior, los resultados son muy buenos. Además, las cicatrices de color blanco en la zona donante apenas son visibles.

Técnica DHI
El implante capilar DHI es una variación de la técnica FUE. En este caso, se emplea una herramienta quirúrgica diferente: el “Choi Implanter” o “Choi Pen”. Este instrumento facilita el implante de los folículos en la zona receptora sin necesidad de hacer incisiones previas. Esta técnica se recomienda sobre todo en casos de alopecias incipientes o localizadas, no cuando hay que cubrir grandes áreas de cuero cabelludo.

En cualquier caso, es importante considerar los pros y contras de un implante capilar, y siempre acudir a un especialista para recibir asesoramiento personalizado. En Nordic Hair Institute, contamos con tratamientos capilares de vanguardia.
